miércoles, febrero 04, 2015

De las dificultades K de hacer politica con poco poder y menos recursos


Durante toda la #DecadaGanada hemos escuchado el sonsonete "Volvió la Política" como símbolo de la primacía de la voluntad política, por sobre cualquier otra fuerza o poder "fáctico".

IMHO, la Política no se agota en un exitoso proceso de cosecha de adhesiones pre electorales, el manejo idóneo de la maquinaria electoral y el logro de la victoria en elecciones libres de sospecha. Esas son condiciones necesarias para lograr el poder, pero insuficientes per se para ejercer el Gobierno.

La Política -con mayúsculas- suele ser bien servida cuando quienes la ejercen logran las transformaciones que pretenden y si ello no es posible por las razones que fuera, al menos, transformaciones menos ambiciosas, pero efectivas.

Debemos también, darnos un baño de Realpolitik en serio. En una sociedad moderna y compleja como en la que vivimos, no solo hacen política los políticos profesionales, por mandato popular o no.  La hacen también quienes detentan poderes de otras naturaleza, fácticos, como los representantes de empresas y corporaciones, sociales como las líderes de colectivos no electorales, burocráticos y técnicos como quienes -por conocimiento específico y profesional- ejercen ese tipo de funciones en ámbitos privados y estatales. Esto no implica desconocer que estos órganos deben ser normados por la voluntad popular  a través de los tres poderes del Estado, pero si nos exige una visión menos maniquea de las relaciones de poder.

Yendo a nuestro caso, el período presidencial en curso, nacido de aquel legendario 54%, ha sido un muestrario elocuente, de que la mera voluntad de un gobierno de notable potencia electoral, no basta para imponer todos sus mas caros proyecto de transformación, independientemente del juicio de valor que nos merezcan éstos.

Hemos asistido a muy efectivas aprobaciones de leyes por mayorías holgadas y también hemos visto como esas mismas leyes han tenido una escasa, sino nula, efectividad en el logro de los objetivos políticos del Gobierno Nacional. 

Como no recordar con que facilidad se aprobaron leyes como las de la supuesta democratización de la Justicia, la ley de abastecimientos, la ley aprobando el memorando de entendimiento con Irán y más recientemente el Código de Procedimientos Penales.

¿Y cuáles han sido sus resultados? Bien sabemos que casi nulos. ¿Habrá sido por la resistencia de los poderes facticos? Por supuesto que si, pero asumir que solo votando leyes esos poderes facticos irán al pie, es de una ingenuidad conmovedora, por no decir infantil.
¿Que está pasando?

Lo que está pasando es que estamos descubriendo que con poder y recursos menguantes,  este Gobierno tiene , primero problemas en ver esa nueva realidad y segundo, dificultades para hacer política -y de la buena- en estas condiciones. Justamente ellos, los autoproclamados apóstoles de la política.

Es ahora cuando la arrogancia del "Vamos por Todo", los ninguneos a todo factor de poder que no sean ellos, empezando por la Opo, el patoteo permanente, la demonización de los otros, pasan factura y los ha llevado a este virtual estancamiento político. 
Estamos en una situación de "Ganan pero no les sirve".

Y aqui estamos. CFK que no se resigna a irse pero tampoco se decide a jugar una continuidad, solo intentando llegar a fin de año, creyendo -como otrora el Caaahlo- que en un par de años el maremagnum que le dejan al próximo Gobierno los trae de vuelta.

Asi nos va.